Si bien la presencia y consumo de esta bacteria es bastante frecuente, “afecta con mayor gravedad a embarazadas, recién nacidos, personas con enfermedades crónicas y adultos mayores, debido a que tienen una disminución temporal o permanente de sus defensas lo que explica esta mayor susceptibilidad.
En las embarazadas, la Listeriosis se manifiesta con diarrea, dolor abdominal, fiebre y malestar general. Los riesgos que tienen estas mujeres al ingerir alimentos contaminados son infección generalizada (sepsis) con riesgo de vida, complicaciones en el embarazo, muerte fetal, parto prematuro o infección del recién nacido.
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